Una nota en rebeldía

Con esta nota breve quiero poner de manifiesto mi estado de rebeldía ante una idea que veo que va cuajando entre los ciudadanos como consecuencia de un intento más de manipulación de los poderes económicos y algunos políticos y medios de comunicación.

En este proceso, siempre lento pero constante, se quiere imponer la idea de que los trabajadores son unos egoístas, insolidarios, vagos y apátridas que sólo buscan su interés propio a costa siempre del de los demás. Por el contrario, los empresarios son unos patriotas que intentan sacar nuestro país adelante a pesar de las dificultades, arriesgando su patrimonio personal, arrimando el hombro en los momentos difíciles y proporcionando riqueza y trabajo para todos.

A los unos se les demoniza y humilla día tras día, mientras que las otros se les ayuda y apoya en todo momento. A los unos se les va eliminando todos sus derechos, incluyendo la única herramienta de lucha que les dejan, la Huelga, siendo desvirtuada cada vez que se utiliza:

  • Se recurre una y otra vez al concepto de “Huelga política” como si eso la desautorizara cuando en realidad toda huelga tiene siempre un componente político desde el momento que se está luchando contra el abuso de algunos empresarios aceptado e incluso animado por unos políticos que han aprobado las leyes que lo amparan.
  • Se establecen servicios mínimos abusivos para diluir en lo posible su efecto y su fuerza.
  • Y finalmente se habla exclusivamente de los piquetes de trabajadores pero no se mencionan las presiones ejercidas por muchos empresarios para que no ejerzan su derecho.

A cambio, a los empresarios se les otorga reuniones constantes con los altos cargos en sedes oficiales y de los partidos políticos, subvenciones y ayudas económicas públicas, foros y congresos, etc. Por otro lado, se les escucha y se aceptan como Ley sus consejos, porque se da por hecho que siempre van encaminados a mejorar las condiciones de nuestro país.

Se combate el fraude y se vigila de cerca el pago de impuestos de los trabajadores, porque es una afrenta al resto de sus compatriotas, pero se permite el fraude de los empresarios y se busca siempre la manera de reducir los impuestos que pagan, porque, si no fuese así, la riqueza que generan se iría fuera de España. Mientras, los que manejan grandes cantidades de dinero, se dedican a enviarlo muy lejos del país al que “tanto aman” para evadir impuestos y evitar el control de su dinero.

Se llama “radical de izquierdas” al trabajador que lucha por sus derechos, por su familia y por la de sus compañeros. Al que lucha por mantener su trabajo, aceptando en la mayoría de los casos condiciones leoninas que inicialmente se le imponen de manera temporal, como consecuencia de unas circunstancias delicadas, pero que finalmente se quedan para siempre. Por el contrario, se llama “emprendedor” al empresario que sólo busca ganar cada vez más, para él y para sus inversores y accionistas. Al que siempre encuentra como única solución ante momentos de crisis echar trabajadores a la calle porque “no le queda otro remedio”, por el bien de la empresa y del resto de trabajadores que, efectivamente, mantienen en su puesto de trabajo, pero aguantando unas condiciones intolerables e inhumanas utilizando su miedo a perderlo.

Es todo una trampa constante de mensajes que se van soltando día tras día y que saben que termina calando entre todos nosotros, hasta que terminamos por aceptarlo como inevitable. Es como el mensaje de que “no hay otra manera”, “es lo que hay”, “es esto o el hundimiento”, “es un sacrificio necesario”, “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, y un sin fin más de expresiones que nos suenan.

En cualquier colectivo hay gente que merece la pena y gente que merece el desprecio, así que pido por favor que no se generalice en ningún caso. Hay empresarios que hacen todo lo posible por salvar los puestos de trabajo de su plantilla, pensando en sus familias y en la situación en la que quedarían. Al igual que conozco trabajadores que están dispuestos a hacer todos los sacrificios necesarios para salvar la empresa en la que trabaja, por su bien, el de sus compañeros y el de sus jefes. Pero para ello es imprescindible haber generado un ambiente de camaradería y complicidad en el que todos se sientan parte de un mismo proyecto. Lamentablemente esto escasea en la mayoría de nuestras empresas. Espero que algunos se den cuenta algún día de que esto es COMPETITIVIDAD, y no otras patrañas que nos quieren hacer tragar.

¡Qué no se nos olvide!

Un radical de izquierda más.

Algunos ejemplos:

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Acerca de csanchezmad

Se escribe para llenar vacíos, para tomarse desquites contra la realidad, contra las circunstancias (Mario Vargas Llosa). Sólo sé que no sé nada (Sócrates).
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2 respuestas a Una nota en rebeldía

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